Los ojos de los gatos pueden reflejar su estado emocional y físico. La dilatación de las pupilas puede ser una señal de alerta de problemas mayores. La atrofia del iris es una causa común y benigna en gatos mayores, pero también pueden ser síntoma de enfermedades como el glaucoma, la degeneración de retina, infecciones o lesiones cerebrales. Un cambio en el comportamiento del gato, como somnolencia, desorientación o falta de apetito, puede ser un indicio de un problema más serio. Es importante acudir al veterinario si se sospecha un problema. La oftalmóloga veterinaria Sara Thomasy destaca que la atrofia del iris es habitual en gatos mayores de 10 años y no requiere tratamiento, pero debe diferenciarse de otros problemas más graves. En 2025, se documentó en el Reino Unido que algunos procedimientos dentales largos bajo anestesia habían causado ceguera por presión prolongada sobre la mandíbula.