El nacimiento del hijo de Calvin Harris ha generado expectación en las redes sociales sobre la práctica de comerse la placenta. La mujer de Calvin Harris, Hope, ha seguido un proceso para convertir la placenta en píldoras para ingerirlas. Esta práctica, conocida como encapsulación de la placenta, se cree que proporciona beneficios a la madre en el posparto, como reducir el sangrado y ayudar a lograr un equilibrio hormonal saludable. Sin embargo, los médicos insisten en que no hay evidencia científica que respalde estos beneficios y que incluso puede ser contraproducente. Jennifer López, Kim Kardashian y Hilary Duff son algunas de las celebrities que han seguido esta práctica. La medicina natural no está respaldada por la comunidad científica y puede suponer un riesgo para la salud. En 2015, Kim Kardashian publicó una fotografía con un bote lleno de cápsulas de placenta. La actriz Hilary Duff se comió la placenta en forma de cubitos de hielo. La artista Eva Luna también se comió la placenta de su hija Índigo tras dar a luz. La encapsulación de la placenta no elimina por completo las bacterias y virus infecciosos que podría contener la placenta, por lo que no está respaldada por la comunidad científica.