Las sentadillas son un ejercicio básico que implica a los cuádriceps, glúteos, isquiotibiales y el cinturón abdominal. Mejoran la coordinación y permiten ajustar la dificultad del ejercicio cambiando la carga en la barra o la posición. Hay varias variantes de sentadillas, como la sentadilla frontal, zancada búlgara, sentadilla contra la pared, sentadilla sumo y sentadilla con cáliz. La sentadilla frontal activa más el vasto medial del cuádriceps, mientras que la sentadilla trasera activa más el isquiotibial. La zancada búlgara es ideal para detectar y corregir asimetrías y trabaja las piernas por separado. La sentadilla contra la pared es útil para sobrecargar los muslos y proteger las rodillas. La sentadilla sumo produce una mayor actividad del recto femoral del cuádriceps y de los aductores. Para entrenar las sentadillas y sus alternativas, se recomienda usar cargas altas y de tres a seis repeticiones por serie para aumentar la fuerza, y un rango de 8-12 repeticiones con el 60-80% de la carga máxima para aumentar el tamaño de los músculos de piernas y trasero.