El cáncer de mama HER2 positivo está experimentando una revolución con la introducción de terapias subcutáneas de anticuerpos monoclonales, que permiten sustituir las infusiones intravenosas por inyecciones rápidas. Esto reduce los tiempos de tratamiento de seis horas a unos pocos minutos y favorece la descentralización del cuidado médico. La gerente general de Roche Argentina, María Pía Orihuela, destacó el valor de esta nueva modalidad, que mejora la calidad de vida de las pacientes. La oncóloga Lorena Lainati destacó que la principal ventaja clínica es la mejora en la experiencia del paciente, con procedimientos más cortos y menos invasivos. La descentralización del tratamiento también optimiza los recursos hospitalarios y aumenta la capacidad asistencial. Sin embargo, todavía existen desafíos para la descentralización, como la formación del personal y la adaptación de los circuitos asistenciales. La medicina personalizada también juega un papel importante en el tratamiento del cáncer de mama, con la secuenciación completa del genoma permitiendo personalizar los tratamientos y mejorar el pronóstico. En Argentina, expertos como Francisco Terrier y Gustavo Cortese remarcan que el acceso a estas herramientas aún es limitado por su coste. La provincia de Buenos Aires adelantó a los 40 años la edad para realizar la primera mamografía, con el objetivo de reforzar el diagnóstico temprano y mejorar la supervivencia. Más del 90% de los casos de cáncer de mama pueden curarse si se detectan a tiempo.