La Organización Mundial de la Salud ha advertido a los países europeos que la era de considerar el alcohol como un patrimonio cultural ha acabado. La Unión Europea es la subregión con mayor consumo de alcohol del mundo y el cáncer es la principal causa de muerte. En 2020, el alcohol provocó 111.300 nuevos casos de cáncer en el continente. España no tiene una ley específica para reducir el consumo de alcohol, aunque el Ministerio de Sanidad ha aprobado una norma para evitar que los menores de edad se inicien en el consumo. Expertos como Albert Espelt y Iñaki Galán destacan la necesidad de políticas públicas para proteger a las personas del alcohol. Medidas como aumentar los impuestos, fijar precios mínimos y restringir la disponibilidad podrían ser efectivas. Sin embargo, los gobiernos del sur de Europa son reacios a implementar políticas integrales y duras. La Eurocámara 'indultó' el vino, la cerveza y el cava en un plan europeo contra el cáncer en 2020.