La menopausia y la perimenopausia son etapas distintas de un mismo proceso. La perimenopausia es un periodo de altibajos hormonales que puede comenzar entre los 40 y 50 años, caracterizado por ciclos irregulares, sensibilidad al estrés, cambios en el sueño y ansiedad. La menopausia se considera oficialmente cuando ha pasado un año completo sin menstruación, momento en el que los ovarios dejan de liberar óvulos y los niveles de estrógenos y progesterona se estabilizan en valores más bajos. Con la edad, el metabolismo cambia, el cuerpo tiende a acumular más grasa, especialmente en la zona abdominal, y pierde músculo con mayor facilidad. La solución no está en eliminar grupos de alimentos, sino en aprender a combinarlos, entrenar fuerza y mantener rutinas de movimiento diario. La exposición a la luz natural, un descanso profundo y reducir el exceso de estímulos digitales son claves para que el cuerpo recupere su ritmo circadiano y su energía natural. La pérdida de masa ósea puede acelerarse hasta un 20% durante los primeros años tras la menopausia, por lo que es importante favorecer el equilibrio interno con una alimentación rica en vegetales, magnesio, vitamina D y K2, y movimiento regular.