AECA-ITV advierte sobre las consecuencias de viajar cargado en verano, ya que el exceso de peso puede afectar la seguridad vial, especialmente en la suspensión y los frenos. Un coche medio puede llevar entre 400 y 600 kg de carga útil, incluyendo pasajeros y equipaje. Superar este límite puede afectar la estabilidad, aumentar la distancia de frenado y forzar la suspensión y los neumáticos. Los sistemas más afectados por el exceso de peso son el de frenado y el de suspensión, y los fallos más comunes incluyen amortiguadores reventados, ballestas partidas y neumáticos con desgaste no uniforme. AECA-ITV insiste en la importancia de planificar la carga, respetar los límites establecidos y revisar el vehículo antes de cualquier desplazamiento largo.