Xi Jinping presidió un desfile militar en Pekín para conmemorar el 80.º aniversario de la victoria sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial. El desfile mostró el creciente poder de China, con la exhibición de misiles hipersónicos y drones de última generación. Xi Jinping afirmó que el Ejército Popular de Liberación (EPL) debería convertirse en un 'ejército de clase mundial' y que el 'gran rejuvenecimiento de la nación china es imparable'. El desfile contó con la presencia de líderes como Vladimir Putin y Kim Jong Un, lo que aumenta la preocupación sobre un nuevo eje autoritario. El presidente estadounidense Donald Trump acusó a los líderes de conspirar contra Estados Unidos. El desfile fue visto por 1.400 millones de habitantes de China y fue una demostración de la destreza y fuerza de China. La visita de Kim Jong Un a la reunión multilateral de líderes fue su primera vez desde que asumió el poder en 2011.