La campaña andaluza de 2018 marcó la entrada de VOX en la política nacional. Santiago Abascal apareció a caballo en un vídeo con tono épico. Las encuestas revelan que VOX avanza con fuerza entre la clase trabajadora y los sectores más humildes. El último barómetro del CIS sitúa a VOX como primera fuerza en varias ocupaciones de baja cualificación, con un 20,2% entre trabajadores con tareas elementales, 25,8% entre operarios y artesanos, y 41,2% entre operadores de maquinaria. También lidera la intención de voto entre los parados, con un 23,2%. El discurso sobre inmigración y seguridad es uno de los factores que explica este avance. VOX combina un mensaje antipolítico con un discurso anti-inmigración que moviliza a amplias capas populares. El partido aún presenta debilidades, como menor apoyo entre pensionistas y quienes realizan trabajo doméstico no remunerado. Sin embargo, su capacidad para canalizar el descontento y ofrecer un mensaje claro lo posiciona como alternativa real para amplios sectores sociales.