El Gobierno se enfrenta a un problema de vivienda que le desgasta ante su electorado y socios. La congelación de la cuota de autónomos beneficiará a 1,4 millones de familias, pero la vivienda es un tema que sigue sin solución. Sumar presiona a Sánchez y amenaza con un nuevo motín en el seno del Ejecutivo. La formación de Yolanda Díaz pidió la dimisión de la ministra del ramo, Isabel Rodríguez. El ritmo de construcción es insuficiente, solo se han realizado una mínima parte de las 184.000 nuevas viviendas prometidas por Sánchez en la campaña del 2023. La intervención sobre el precio de los alquileres ha provocado una contracción de la oferta, un 46% en Barcelona y un 21% en Madrid. El Ministerio ha optado por iniciativas creativas, como un teléfono de la esperanza y una campaña publicitaria que muestra a una familia en el año 2050 viviendo en condiciones precarias. La situación es similar a la de 2006, cuando el Ministerio de Vivienda regalaba zapatillas para que los jóvenes buscaran casa, pero ahora la oferta es muy inferior a la demanda.