Álvaro García Ortiz, fiscal general, declaró como imputado durante hora y media ante el juez Ángel Hurtado en el Tribunal Supremo. Negó rotundamente haber filtrado la confesión de Alberto González Amador a la prensa. Acusó a Miguel Ángel Rodríguez de difundir información falsa y explicó que todos los fiscales estaban de acuerdo en emitir una nota de prensa. García Ortiz afirmó que la mentira nunca puede ser un secreto y que él actuó para obtener información y desmentir bulos. La fiscal jefe de Madrid, Almudena Lastra, confirmó que todos los fiscales coincidieron en desmentir los bulos, pero consideraba que la forma del fiscal general no era correcta. Lastra preguntó a García Ortiz si había filtrado el correo la noche anterior. García Ortiz justificó borrar los mensajes de su móvil como una medida de seguridad y protección de datos. La declaración se centró en el caso de fraude fiscal de González Amador y la posible filtración de información confidencial. García Ortiz se limitó a recopilar información para desmentir bulos el 13 de marzo del año pasado, cuando según Hurtado, el fiscal general filtró la confesión a los medios.