Varios ministros del Gobierno de Pedro Sánchez están utilizando la agenda territorial para pasar gratis el fin de semana en sus casas. La estrategia consiste en agendar una visita institucional o reunión en viernes o lunes, lo justo para justificar el desplazamiento, y luego aprovechar el resto del tiempo para permanecer en su entorno familiar sin coste personal. La oposición denuncia que esta práctica supone un abuso de los recursos públicos y una falta de ejemplaridad y responsabilidad. Expertos en gobernanza apuntan que, aunque no sea ilegal, la práctica se aleja de los principios básicos de responsabilidad. El caso recuerda a otros episodios recientes en los que altos cargos han sido cuestionados por su uso de medios oficiales con fines personales. La falta de un marco regulador que limite o supervise este tipo de desplazamientos alimenta la polémica. Los ministros afectados evitan dar explicaciones directas, limitándose a resaltar la importancia de “estar cerca del territorio” y “mantener contacto con la ciudadanía”. La oposición ironiza que “si el jefe da ejemplo, sus ministros le siguen”. Cada viaje de fin de semana erosiona aún más la credibilidad del Ejecutivo.