El buque espía ruso Yantar, disfrazado de navío civil, ha estado mapeando y vigilando los cables submarinos de Europa y Norteamérica durante casi 100 días. El Yantar opera bajo la órbita del Glavnoye Upravlenie Glubokovodnikh Issledovanii (GUGI), una fuerza dedicada al espionaje y sabotaje. La OTAN y Reino Unido están preocupados por la vulnerabilidad de sus comunicaciones digitales y transacciones financieras, ya que el 99% de las comunicaciones digitales del Reino Unido dependen de cables submarinos. El GUGI dispone de 50 plataformas, incluyendo minisubmarinos y buques nodriza, para colocar sensores y sabotear cables. La OTAN y Reino Unido están considerando la creación de un anillo defensivo llamado Atlantic Bastion para proteger sus infraestructuras. El Yantar ha sido detectado en aguas británicas e irlandesas, y se sospecha que Moscú está preparando escenarios de sabotaje contra cables como medida de presión sobre los países que arman a Ucrania.