Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha defendido la inocencia de su hermano, David Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, en una comparecencia en Nueva York. Sánchez ha insistido en que su hermano y su esposa son inocentes y que el tiempo pondrá todo en su sitio. La esposa de Sánchez deberá acudir al Juzgado del magistrado Peinado para ser informada del procedimiento por el que será juzgada por un presunto delito de malversación. El presidente ha censurado la actuación de los jueces y ha dejado un recado a los medios de comunicación que informan sobre la fase procesal en la que se encuentra su familia. Varios ministros del Gobierno de coalición han salido en defensa de Sánchez, cuestionando la imparcialidad del juez Peinado. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha sido particularmente directa, sugiriendo que los jueces pueden tener intenciones políticas. Sánchez ha defendido a su familia, asegurando que son inocentes y que la verdad acabará imponiéndose.