En el mercadillo de Toledo, un puesto ofrece banderas y tazas con símbolos preconstitucionales, azulejos con el rostro de Franco y Primo de Rivera, y otros artículos con simbología franquista. El puesto se encuentra en el aparcamiento del barrio de Santa Teresa, en un espacio público con permiso municipal del Ayuntamiento, gobernado por PP y Vox. Además de estos artículos, se venden bufandas con escudos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, calcetines de Vox y llaveros con cruces de Borgoña. También se ofrecen retratos de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con la frase 'Me gusta la fruta'. La venta de estos artículos está prohibida por la Ley de Memoria Democrática, que establece que no se pueden vender productos que incumplan con esta ley. El portavoz de IU-Podemos, Txema Fernández, había pedido que no se permitiera la venta de productos que ensalzaran el fascismo y el franquismo, pero su petición no fue atendida. El pasado mes de agosto, el PCE de Ciudad Real exigía la retirada de objetos con simbología fascista en la feria de la capital, citando el artículo 35 de la Ley de Memoria Democrática, que señala como elementos contrarios a la memoria democrática los que realicen menciones conmemorativas en exaltación de la sublevación militar y de la Dictadura.