Vladímir Putin ha aumentado las medidas de seguridad en su residencia privada en Valdai, al noroeste de Moscú, con al menos una docena de torres equipadas con el sistema de defensa aérea Pantsir. La propiedad, compartida con su supuesta pareja, Alina Kabaeva, y sus dos hijos, Ivan Putin y Vladímir junior, cuenta con un sistema S-400 de mayor alcance y una línea ferroviaria privada. La residencia de lujo, construida entre 2016 y 2020, incluye una pista de karts y un parque infantil con los colores de Ucrania. Putin nunca ha reconocido públicamente a su familia, y las filtraciones sobre su relación con Kabaeva y su vida privada siguen siendo un tema delicado. La creciente precaución de Putin coincide con un aumento de los ataques con drones ucranianos, que han logrado penetrar el espacio aéreo ruso varias veces.