Un error burocrático en la Unión Europea ha generado una situación complicada, ya que el hafnio y el circonio, elementos clave en el esmaltado de depósitos de agua caliente, no figuran en la lista de sustancias autorizadas. Esto podría provocar que más del 90% de los acumuladores actuales queden fuera del mercado europeo en 2027. La industria considera que sustituir estos metales por alternativas como el acero o el cobre encarecería el coste de fabricación entre cuatro y cinco veces. La Comisión Europea sostiene que son los Estados miembros los que deben notificar la necesidad de autorizar estas sustancias, pero ninguno lo ha hecho hasta ahora. Se necesitan soluciones rápidas, como una enmienda a nivel comunitario o autorizaciones nacionales temporales, para evitar un desabastecimiento interino. El problema no es solo doméstico, sino que también afecta a la ambición europea de descarbonizar la calefacción mediante bombas de calor y aparatos eléctricos.