La política migratoria de Estados Unidos ha dado un giro con el anuncio de un arancel de $100,000 para las empresas que recurran a talento extranjero con la visa H-1B. Este programa es vital en sectores de innovación y ciencia. La administración busca priorizar el empleo local, pero esto abre un debate sobre las consecuencias para la competitividad y la atracción de especialistas globales. La visa H-1B permite a profesionales de distintos países vivir y trabajar en Estados Unidos durante tres años, con posibilidad de extender la estadía hasta seis. En 2024, se aprobaron cerca de 400,000 solicitudes, de las cuales dos tercios fueron renovaciones. El 75% de los beneficiarios proviene de la India. La medida golpea directamente a un mecanismo que durante años fue clave para resolver la falta de mano de obra calificada en el país. La Asociación Nacional de Empresas de Servicios y Software de India (Nasscom) calificó la medida como 'preocupante', destacando la ausencia de un período de transición. El presidente Donald Trump también reiteró su idea de implementar una 'tarjeta dorada' de residencia para individuos con cualidades excepcionales, siempre y cuando inviertan $1 millón en el país.