El presidente de EEUU, Donald Trump, ha firmado un decreto que devuelve el nombre de Departamento de Guerra al actual Departamento de Defensa, después de 77 años. Trump ha definido el cambio de nombre como una decisión para ser 'wokes' y no querer ganar batallas. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha explicado que el objetivo es restaurar el espíritu guerrero y la intencionalidad en el uso de la fuerza. Trump ha afirmado que EEUU podría haber ganado todas las guerras si hubiera elegido no ser políticamente correcto. El presidente ha destacado la fuerza del ejército estadounidense y ha expresado su confianza en la capacidad del país para ganar guerras. El cambio de nombre se produce en un momento en que Trump busca ser reconocido con el premio Nobel de la Paz.