En 2020, Renfe adjudicó a CAF la entrega de 31 trenes para Asturias y Cantabria, con un contrato valorado en 258 millones de euros. La intención era renovar una flota con una media de 28 años de antigüedad. Sin embargo, cuatro años después, la renovación se ha retrasado nuevamente. El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha confirmado que los trenes no llegarán hasta 2027. Los trenes originales resultaron ser demasiado anchos para la infraestructura asturiana y cántabra, lo que obligó a cambiar los planes. La Asociación de Usuarios del Ferrocarril y la Movilidad critica la situación, destacando que un viaje de 90 kilómetros puede tardar casi tres horas. En 2023, se contabilizaron 800 incidencias que afectaron a 1.000 servicios. El retraso es solo uno más de los muchos que ha habido en el caso.