Rusia ha realizado un ejercicio de demostración bélica en el Pacífico, lanzando misiles de crucero Oniks y Granit desde dos submarinos nucleares, el Krasnoyarsk y el Omsk, contra un objetivo naval a 250 kilómetros de distancia. El ejercicio tuvo lugar en el mar de Okhotsk, una zona estratégica que conecta las rutas marítimas de Kamchatka y Chukotka. Más de diez buques de superficie, aeronaves de la Aviación Naval y baterías costeras Bastión participaron en la maniobra. El Ministerio de Defensa ruso definió el operativo como una prueba de preparación para el combate defensivo, pero el contexto geopolítico sugiere que Rusia envió un recordatorio a las potencias con intereses en el Pacífico norte de que sus submarinos nucleares están listos y su flota aún tiene capacidad de intimidación. Los submarinos involucrados representan dos generaciones distintas del poder naval ruso, con el Krasnoyarsk perteneciendo a la clase Yasen-M y el Omsk a la clase Oscar.