Después de casi una semana de incendios en media España, el Gobierno de Pedro Sánchez busca sacar tajada política de la tragedia. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha lanzado invectivas como parte de una estrategia premeditada. El Ejecutivo contempla la desgracia como algo ajeno a sus competencias, sin reconocer su falta de previsión, inversión, presupuestos y capacidad de respuesta. La táctica de señalar a las Comunidades Autónomas y derivar responsabilidad hacia ellas no es novedosa, ya ocurrió durante la pandemia del coronavirus y la gota fría. Los ministros Óscar Puente, Óscar López, Grande-Marlaska y Félix Bolaños han intervenido para desgastar al rival político y presentar al PP como incapaz de afrontar situaciones críticas. El Gobierno ha sido criticado por su reacción tardía y mala ante la DANA y por retener medios materiales y humanos que podrían haber contenido los efectos de la catástrofe. Las ayudas económicas oficiales son más propagandísticas que reales y están llenas de complicaciones burocráticas.