Pedro Sánchez enfrenta una semana complicada con dos citas importantes. El miércoles, su tesorero Mariano Moreno declarará ante el juez del Supremo sobre los sobres en efectivo pagados en el PSOE, mientras que el jueves, Sánchez deberá responder a un interrogatorio feroz en la Comisión de Investigación del Senado por parte de UPN, Vox y el PP. El PSOE asegura que Sánchez no se preocupa por el envite, pero cualquier desliz podría ser un desastre. El interrogatorio será largo y duro, y Sánchez deberá escuchar muchas preguntas que hasta la fecha no le han formulado. El jueves es la cita más importante para él, ya que no podrá negarse a contestar ni mentir. El PSOE intenta transmitir confianza, pero la procesión va por dentro.