El artículo critica a aquellos que defienden a los 'gudaris' que lucharon en el conflicto vasco, argumentando que su lucha no fue justificada ya que ocurrió bajo una democracia que garantizaba los derechos y libertades de todos los ciudadanos vascos. Se destaca que la comunidad vasca fue extorsionada por ETA, lo que obligó a cientos de miles a emigrar. El artículo también hace un paralelismo con el conflicto israelí-palestino, sugiriendo que si se justifica la lucha armada de los vascos, también se debería justificar la de los israelíes. Se critica la hipocresía de aquellos que condenan a Israel pero justifican a los terroristas vascos. No se proporcionan fechas ni precios específicos, pero se menciona que el conflicto vasco ocurrió durante décadas y que la comunidad vasca tiene un sistema autonómico que los privilegia.