Sarah Santaolalla, tertuliana de En Boca de Todos, comparó a quienes no piensan como ella con los seguidores de Hitler, lo que generó una gran polémica. La comparación se produjo en un momento delicado, justo antes de que Israel y Palestina sellaran un acuerdo de paz con la mediación de Donald Trump. Santaolalla ratificó su postura en X, lo que multiplicó las críticas. Las redes sociales reaccionaron con críticas como 'hipérbole grotesca' y 'banalización histórica'. Incluso simpatizantes de su línea ideológica consideraron el símil innecesario y contraproducente. Con este episodio, Santaolalla se sitúa en el ojo del huracán, confirmando que su estilo es más efectivo generando polémica que aportando análisis. La credibilidad de Santaolalla se ve amenazada por su tendencia a utilizar comparaciones extremas.