Pedro Sánchez y Donald Trump se encontraron en la cumbre de Egipto, donde se firmó el tratado de paz para Gaza. El apretón de manos entre los presidentes de España y Estados Unidos duró 10 segundos y fue tenso, con un estirón característico de Trump. Sánchez aguantó el pulso y mantuvo la sonrisa en todo momento. Después de unas palabras cordiales, Trump le dio dos palmaditas en el dorso de la mano a Sánchez, quien respondió tocándole el codo. El encuentro fue forzado por el protocolo, ya que Trump estaba saludando a los presentes en la cumbre. La tensión entre los dos líderes era palpable, a pesar de las palabras cordiales. El momento más destacable fue el estirón de Trump, que los expertos en comunicación no verbal interpretan como un intento de dominio o sumisión. Sánchez se mantuvo firme y no retiró la vista de Trump en ningún momento.