La investigación del juez Juan Carlos Peinado sobre Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene en vilo a La Moncloa y Ferraz. Se investigan cinco delitos, incluyendo presunta apropiación indebida, intrusismo, tráfico de influencias y corrupción en los negocios. El magistrado busca una conexión entre los supuestos comportamientos delictivos de Gómez y el conocimiento o participación de Sánchez. A pesar de las presiones, Peinado actúa con rigor, respaldado por decisiones judiciales como las de la Audiencia de Madrid o el Tribunal Supremo. Sánchez ha intentado desacreditar a Peinado, acusándole de hacer política, pero la trayectoria del juez demuestra su independencia. La investigación ha avanzado con la exigencia de correos oficiales de Gómez desde 2018 y la imputación de Félix Bolaños. Si Peinado encuentra pruebas que impliquen a Sánchez, el asunto escalaría al Supremo, lo que podría arrastrar a Sánchez y poner en jaque su liderazgo.