El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha interrumpido sus vacaciones para visitar las zonas afectadas por los incendios en León y Galicia. Sin embargo, no visitó las zonas quemadas, no habló con los afectados, ni con los voluntarios, ni saludó a los agentes que luchan contra el fuego. En su lugar, habló desde un salón habilitado para la ocasión, acompañado de periodistas, y culpó al cambio climático de los incendios. A pesar de que hay más de una veintena de detenidos por participar en la provocación de los incendios, Sánchez propuso un pacto de Estado frente a la emergencia climática. El Partido Popular no debería involucrarse en este pacto, ya que Sánchez intenta involucrar al resto de partidos y gobiernos autonómicos para exigirles responsabilidades que le competen a él. La falta de gestión de la crisis por parte del gobierno es característica, y se pide la declaración de nivel 3 de emergencia para dotar de más medios y recursos en la lucha contra las llamas.