La Vuelta Ciclista a España terminó sin finalizar debido a protestas en Madrid. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su admiración por el pueblo que se moviliza por causas justas como la de Palestina. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, criticaron la actitud de Sánchez. La izquierda trata de capitalizar la protesta en una carrera de radicalismo propalestino. La imagen de la Vuelta Ciclista a España ha sido dañada internacionalmente. Los manifestantes han sido acusados de violencia y altercados. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también se mostró disgustado con el final de la ronda española.