El Día de la Hispanidad de 2025 ha sido testigo del ocaso político de Pedro Sánchez, quien fue abucheado y rechazado por el pueblo en el desfile militar de la plaza de Cánovas del Castillo. La recepción en el Palacio Real fue otro escenario de rechazo, donde Sánchez apareció solo, sin su esposa Begoña Gómez, quien está imputada por tráfico de influencias, falsedad y corrupción. El presidente apenas estrechó la mano del Rey y desapareció, abandonando a los invitados y a la prensa. La ausencia del fiscal general Álvaro García Ortiz también fue notoria, con 'motivos personales' que sugieren temor. El desfile militar fue menguado y sin brío aéreo, y el aire estaba viciado por notables vacíos. Este 12 de octubre es sentencia para Sánchez, quien es visto como un líder quebrado y ahogado en imputados y podredumbre. El pueblo ya ha sentenciado con sus silbidos, y las urnas deben ratificarlo. La Hispanidad exalta una España que rechaza este sainete de flaqueza.