Corea del Norte ha estado infiltrando a teletrabajadores con identidades falsas en empresas de Occidente, principalmente en Estados Unidos y Europa, con el objetivo de financiar su programa nuclear. Un investigador de ciberseguridad ha obtenido una base de datos que revela la estructura de estos trabajadores, organizados en doce grupos con aproximadamente doce miembros cada uno, que responden a un 'jefe maestro' general. Utilizan herramientas como Slack, Google, GitHub y hojas de cálculo para comunicarse y realizar un seguimiento exhaustivo de sus objetivos. Los trabajadores adquieren identidades fraudulentas, principalmente de países como Hungría, Turquía o Reino Unido, y se hacen pasar por ciudadanos de estos países para solicitar trabajo. Los puestos de trabajo que buscan son en áreas como inteligencia artificial, blockchain, desarrollo de bots y apps móviles. Según un informe de Naciones Unidas, estos trabajadores generan entre 250 y 600 millones de euros anuales para Corea del Norte. Los trabajadores deben pagar un 85% de sus ingresos al régimen norcoreano, lo que les deja una cantidad significativa de dinero que pueden retener cuando regresan a su país. La filtración también revela que los trabajadores deben trabajar más de 14 horas al día, según un mensaje del jefe en Slack.