Rusia ha lanzado una serie de provocaciones contra Europa, incluyendo la entrada de 19 drones en Polonia y Rumanía, y la incursión de tres cazas MiG-31 en Estonia. La OTAN ha respondido con contundencia, activando la Operación Eastern Sentry y desplegando cazas de reacción rápida. El ministro de Exteriores de Estonia ha calificado la incursión de "provocación sin precedentes" y ha exigido medidas rápidas de presión política y económica. La primera ministra estonia se ha comunicado directamente con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien ha reiterado la solidaridad de la organización y la necesidad de reforzar la disuasión en la región. Estonia ha anunciado que convocará por primera vez en sus 34 años como miembro de Naciones Unidas una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad. La tensión ha aumentado en el mar Báltico, donde dos Eurofighter alemanes han interceptado un avión ruso de reconocimiento Il-20M. El presidente de Letonia, Edgars Rinkēvičs, ha advertido de que la situación se aproxima peligrosamente a un punto de ruptura.