El Reino Unido ha decidido dejar de compartir información de inteligencia con Estados Unidos sobre embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe. La razón es que no quiere ser cómplice de los ataques militares estadounidenses, que han causado la muerte de 76 personas y se consideran ilegales según el derecho internacional. La suspensión de las operaciones de inteligencia comenzó hace más de un mes. El Reino Unido controla varios territorios en el Caribe donde mantiene bases de inteligencia y había ayudado a EE. UU. a localizar embarcaciones sospechosas de transportar drogas. La información de inteligencia se enviaba al Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Sur (JITAS), un grupo de trabajo con base en Florida. La decisión del Reino Unido supone una ruptura significativa con uno de sus aliados más cercanos. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha ordenado suspender el envío de comunicaciones y otros tratos con agencias de seguridad estadounidenses hasta que cesen los ataques de ese país contra lanchas que supuestamente transportan droga en aguas del Caribe y el Pacífico. Venezuela también ha anunciado un nuevo despliegue militar que incluye medios terrestres, aéreos, navales, fluviales, sistemas de armas y otros para enfrentar las que considera como amenazas imperiales.