El Reino Unido ha decidido que un buque de guerra británico sea construido en gran parte en España, específicamente en los astilleros de Navantia en Cádiz. El contrato, valorado en 1.600 millones de libras, fue adjudicado en 2022 a Harland & Wolff en Belfast, pero debido a retrasos, se ha decidido que la mayor parte de la construcción se realice en España. La entrega del buque está prevista para 2032. La decisión ha generado controversia en el Reino Unido, ya que rompe con la tradición de que los buques de la Royal Navy se construyan en suelo británico. Navantia ha comprometido 115 millones de libras en la modernización de los astilleros británicos, lo que permitirá a Harland & Wolff competir en futuros contratos navales británicos.