Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, está considerando interponer una demanda penal contra Carlos Herrera, un conocido comunicador, por presuntos delitos de injurias, difamación y contra el honor. La decisión se debe a un editorial de Herrera en COPE, en el que calificó a Sánchez de 'falsario, arrogante, psicópata, acorralado, sectario, chulo, inmoral, indigno' y 'sinvergüenza'. El equipo jurídico de La Moncloa y los abogados del Estado están valorando la viabilidad de la querella. Si se concreta, marcaría un precedente en la relación entre el poder político y los medios de comunicación en España. La querella se debe a un choque entre Sánchez y Herrera, que lleva años criticando al presidente. Herrera ha denunciado que Sánchez evita pasar por sus micrófonos y ha asegurado que no lo invitaría a su programa porque 'no quiere que mienta a sus oyentes'. La Abogacía del Estado está estudiando la posibilidad de interponer la demanda.