Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, defendió la idea de un país abierto a la inmigración y dedicado a combatir la crisis climática para afrontar el populismo de derecha y mantener el crecimiento económico. Durante una cumbre de líderes progresistas en Londres, Sánchez destacó la importancia de la migración regular para hacer crecer las economías. También defendió el aumento de la ayuda humanitaria y la cooperación internacional para abordar la crisis climática. La conversación se centró en la experiencia positiva de España con las energías renovables y la bajada del precio de la electricidad gracias a la energía renovable. Sánchez destacó que la migración regular es necesaria para tener el capital laboral humano que necesitan los países para hacer crecer sus economías. El presidente español también destacó la labor científica que ayudó a salir de la pandemia y criticó las posiciones políticas no basadas en datos científicos. En contraste con la economía del Reino Unido, la economía española mantiene un ritmo de crecimiento que está a la cabeza de Europa.