Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, considera no presentarse a la reelección debido a la posible ola anti Sánchez que podría afectar a su partido en las elecciones autonómicas de 2027. Page teme quedar como un perdedor por culpa de la política nacional y la influencia de Pedro Sánchez. En 2023, sufrió un escaso margen de victoria y los escándalos y pactos de Sánchez han provocado que las encuestas indiquen un posible vuelco en Castilla-La Mancha. Page podría renunciar a ser candidato para evitar ser una víctima del sanchismo y presentarse como una alternativa en el futuro. La familia es su excusa, pero la realidad es que teme perder por culpa de la política nacional. Page apunta que muchas alcaldías socialistas se perdieron por culpa de la política nacional y que querer al PSOE es hacer lo posible para que los candidatos saquen los mejores resultados.