La cancelación del programa nocturno de Jimmy Kimmel ha generado una ola de apoyos, incluyendo al expresidente Barack Obama, quien criticó al Gobierno de Trump por llevar la cultura de la cancelación a un nuevo nivel. Obama escribió en su cuenta de X que la administración actual ha amenazado sistemáticamente con medidas regulatorias contra los medios de comunicación que no le gustan. La serie de apoyos incluye a figuras destacadas de Hollywood como Jean Smart, Ben Stiller y Alison Brie, así como a sindicatos como el SAG-AFTRA y la Federación de Músicos de Estados Unidos y Canadá. La cancelación se produjo después de que Kimmel hiciera un comentario sobre el asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk, quien fue asesinado el 10 de septiembre en un acto al aire libre en una universidad de Utah. El acusado, Tyler Robinson, es un joven blanco de 22 años. Kimmel sugirió que Robinson era republicano, lo que generó una reacción en la cadena ABC, que retiró su programa de la parrilla de forma indefinida.