Pedro Sánchez ha disfrutado de un margen excepcional de gasto público gracias a los fondos NextGeneration de la Unión Europea, que equivalían a tener 'otros presupuestos' cada año. Sin embargo, la decisión de Junts de romper con el PSOE deja en el aire la llegada de gran parte de los recursos que todavía están por llegar, necesarios para mantener la capacidad inversora del Estado y financiar los Perte para sectores concretos de la economía. Se trata de 25.000 millones de euros en subvenciones directas y 67.000 millones en créditos blandos. Sin una mayoría suficiente en el Parlamento, será imposible poner en marcha las más de 300 medidas pendientes de aprobar. Moncloa trata de convencer a Bruselas para que flexibilice las condiciones para España antes de que concluya en agosto de 2026 el plazo máximo para solicitar los fondos. La situación obliga a Sánchez a asumir el colapso de la legislatura y convocar elecciones cuanto antes. La ministra de Hacienda y vicepresidenta primera, María Jesús Montero, también está involucrada en esta situación. Los fondos NextGeneration fueron pensados inicialmente para relanzar las economías más golpeadas por la pandemia del Covid, pero también debían destinarse a impulsar las grandes transformaciones estructurales pendientes de los Estados Miembros.