La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, aseguró que la reducción de la jornada en España sería una medida estudiada en universidades de todo el mundo. Sin embargo, después de nueve meses, la medida ha fracasado. El ministerio de Trabajo ha impuesto por ley el número de horas máximas que se pueden trabajar, lo que supondrá un aumento del 7% de los costes para los empresarios. Los sindicatos UGT y CCOO han protestado en Barcelona y Madrid, y Díaz ha anunciado que seguirá luchando por la medida. La reducción de jornada supondría un costo adicional de 1.000 euros por trabajador para los empresarios, frente a los 115 euros de un banco o los 59 de la Administración Pública. Díaz ha advertido que el debate sobre trabajar menos horas se ha ganado en la calle y que no les saldrá gratis a los partidos políticos que se oponen a la medida.