Benjamin Netanyahu ha dado un discurso en la ONU con un código QR en su solapa que enlaza a información sobre la situación en Israel. Ha hablado sobre los rehenes en Gaza, de los cuales 20 de 48 siguen con vida, y ha prometido no descansar hasta traerlos de vuelta a casa. Ha lanzado una advertencia a Hamás, diciendo que si liberan a los rehenes, vivirán, pero si no, Israel los perseguirá. Netanyahu ha reivindicado las operaciones militares llevadas a cabo en el último año, incluyendo ataques contra Hamás en Gaza, Irán y sus aliados regionales. Ha agradecido la colaboración del expresidente estadounidense Donald Trump y ha criticado a quienes han reconocido al Estado palestino, calificando estas decisiones como una recompensa a los mayores antisemitas. Ha rechazado la acusación de genocidio sobre Israel y ha insistido en que la guerra puede terminar si Hamás accede a liberar a los rehenes. Varias delegaciones, incluida la de España, han abandonado la sala en señal de protesta antes de su discurso. El Ejército israelí ha instalado altavoces en Gaza y ha manipulado teléfonos móviles para difundir el mensaje de Netanyahu, lo que ha generado críticas internas y ha sido calificado de guerra psicológica.