El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó actuar enérgicamente contra objetivos terroristas en la Franja de Gaza, nueve días después de la entrada en vigor del alto el fuego. El incidente se produjo después de que milicianos lanzaran un misil antitanque y disparos contra las tropas israelíes en Rafah, sur del enclave. El Ejército israelí respondió bombardeando el área para eliminar la amenaza y desmantelar bocas de túneles y estructuras militares utilizadas para actividad terrorista. La fuerza Radea, una unidad de la Policía dependiente del Ministerio del Interior de Hamás, aseguró haber realizado una operación de seguridad en Rafah contra un escondrijo de Yasser Abu Shabab, líder de la milicia rival conocida como 'Fuerzas Populares'. Las brigadas Al Qasam, el brazo armado de Hamás, se desvinculó de lo sucedido y reiteró su compromiso con la implementación del acuerdo de alto el fuego en toda la Franja de Gaza. Netanyahu había reconocido públicamente haber financiado milicias como la de Abu Shabab en Gaza para hacer frente y debilitar a Hamás.