La situación política en España es complicada debido a la presencia de una coalición de izquierdas y nacionalistas en el gobierno, y la alternativa es una fórmula antisistema que podría revertir el proceso democrático. Se invoca el precedente del 'compromiso histórico' italiano, propuesto por Enrico Berlinguer en los años setenta, que buscaba un pacto reformista entre fuerzas moderadas para preservar las instituciones y marginar a los radicalismos totalitarios. En Italia, el compromiso histórico no prosperó debido a la resistencia de algunos partidos y la violencia terrorista, como el secuestro y asesinato de Aldo Moro. En España, se necesita un compromiso histórico similar para evitar la regresión en aspectos vitales del sistema de libertades, como los derechos humanos y la protección de minorías. Los sociólogos políticos advierten que VOX podría arrastrar a sectores desfavorecidos y descontentos, lo que exige a los partidos PP y PSOE que encabecen un compromiso histórico frente al neofascismo. La dificultad de un entendimiento entre formaciones que desconfían unas de otras es evidente, pero no existe camino alternativo. La democracia debe recuperar la confianza recíproca entre los actores principales para ser fecunda.