La política actual se ha convertido en un espectáculo ambulante, donde los gestos y las acciones de los políticos son más importantes que sus programas. Sergio Massa fue sorprendido tocándose la nariz cuatro veces en quince segundos, lo que se convirtió en un símbolo. Mientras tanto, en Moreno, kirchneristas y mileístas se enfrentan a pedradas. En Washington, la Casa Blanca se convierte en un tablao cuando Javier Negre entrevista a la portavoz de Trump. Javier Milei sigue cabalgando entre piedras y discursos, sobreviviendo a gritos y adoquines. El artículo describe la política como un espectáculo de museo, donde todo gobierno acaba en comedia. Velázquez, si levantara la cabeza, pintaría este disparate universal con la misma calma con que retrató a los bufones de Felipe IV. En la sala 12 del Museo del Prado, aparece un lienzo que no está en el catálogo oficial: 'El espectáculo político universal'. El cuadro muestra a Massa tocándose la nariz, a Negre entrevistando a la portavoz de Trump y a Milei cabalgando entre piedras y discursos.