Pedro Sánchez busca convertir los Presupuestos Generales en un truco electoral ante la presión del PP y los escándalos. La vicepresidenta María Jesús Montero ha dicho que están preparando unos Presupuestos con 'partidas históricas'. El Gobierno pretende enfocar la situación de manera favorable y ganar el relato. El PP, con mayoría absoluta en el Senado, planea abrir un conflicto institucional con el Congreso y el Gobierno para exigir la presentación inmediata del proyecto de PGE de 2026. El objetivo de Sánchez es vender la idea de que España avanza económicamente y que solo él puede mantener ese crecimiento. El Gobierno busca desviar la atención de la corrupción y causas judiciales que les rodean.