Moldavia ha dado un paso importante hacia la membresía en la Unión Europea con la victoria del Partido de Acción y Solidaridad (PAS) en las elecciones legislativas. Con el 96% del escrutinio completado, el PAS alcanza cerca del 48% de los votos y se asegura más de 51 escaños en el nuevo Parlamento. La presidenta Maia Sandu lidera el partido y ha denunciado injerencia rusa en los comicios. El principal rival, el Bloque Electoral Patriótico (BEP), apenas llega al 25% de los apoyos. La coalición Alternativa se convierte en la tercera fuerza con un 8% de los votos. La participación electoral ha sido alta, con más de 1,6 millones de personas acudiendo a votar en Moldavia y otros 270.000 lo hicieron desde el extranjero. La victoria de Sandu refuerza la orientación proeuropea del país y su neutralidad en el conflicto entre Ucrania y Rusia. La oposición prepara una manifestación pacífica para cuestionar los resultados electorales.