El funeral de Charlie Kirk, activista ultraconservador asesinado, se celebró en el Estadio State Farm de Arizona con la presencia de decenas de miles de seguidores. El evento contó con la participación de personalidades como el presidente Donald Trump, el vicepresidente JD Vance, y el secretario de Estado Marco Rubio. También asistieron el secretario de Defensa Pete Hegseth y el subjefe de gabinete de la Casa Blanca Stephen Miller. El magnate Elon Musk, quien había tenido una confrontación pública con Trump, también estuvo presente y se reencontró con el presidente. Kirk, de 31 años, fue asesinado el 10 de septiembre mientras participaba en un debate con estudiantes en la Universidad Utah Valley. Fundador de Turning Point a los 18 años, se consolidó como una figura visible del conservadurismo estadounidense. El evento duró varias horas y contó con la presencia de 73.000 asistentes.