El Ministerio de Defensa de Bélgica ha enviado 149.000 cartas a jóvenes de 17 años para animarlos a unirse al ejército y participar en una mili voluntaria de un año. A cambio, ofrecen un sueldo neto de 2.000 euros mensuales. La inscripción no se abrirá hasta enero de 2026 y se aceptarán 500 reclutas voluntarios de entre 18 y 25 años en la primera tanda. El objetivo es reforzar y rejuvenecer el ejército belga, que actualmente cuenta con 24.600 efectivos. El ministro de Defensa, Theo Francken, ha anunciado que el número de plazas se ampliará a 1.000 en 2027 y seguirá creciendo con el objetivo de alcanzar las 7.000. La medida se enmarca en un intento más global por reforzar ejércitos en Occidente, especialmente después de la anexión rusa de Crimea. Otros países como Alemania, Lituania, Letonia y Rumanía también han reforzado sus sistemas de reclutamiento o debatido sobre recuperar sus milis.