Cincuenta años después de la Marcha Verde, el conflicto del Sáhara Occidental sigue sin resolverse. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que respalda la postura de Marruecos, impulsada por Estados Unidos. El plan de autonomía marroquí, que descarta la autodeterminación plena del pueblo saharaui, ha sido respaldado por una treintena de países. El Frente Polisario, que lucha por la independencia del Sáhara Occidental, ha perdido aliados y su influencia es cada vez menor. Marruecos controla cerca del 80% del territorio, mientras que el 20% restante está bajo el control del Polisario. La situación es incierta, y el futuro del Sáhara Occidental sigue siendo un tema de debate internacional. El rey Mohamed VI ha declarado que 'la cuestión del Sáhara está cerrada', pero para los saharauis, el tiempo juega en contra. La causa saharaui ha sido eclipsada por guerras más visibles y por la lógica de los intereses. En 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea anuló el acuerdo comercial UE-Marruecos que incluía productos del Sáhara, pero Bruselas buscó un atajo y firmó otro pacto que mantenía las mismas cláusulas. La MINURSO, la misión de paz de la ONU creada en 1991, sigue sin haber organizado un referéndum de autodeterminación.