El Comité de Empresa de la central nuclear de Almaraz ha enviado una carta a la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, pidiendo abordar el futuro de la central con seriedad. Los empleados expresan su profunda preocupación por el cierre de la central, que podría ser irreversible para marzo de 2026. La central es la principal fuente de empleo estable y de calidad en la comarca, con trabajadores experimentados y jóvenes en formación continua. La inversión anual media en actualización y modernización es de 50 millones, lo que permite a la central operar en las mejores condiciones. Los trabajadores piden una reunión con un representante del Ministerio para discutir el futuro de la central y evitar el cierre, que tendría un impacto devastador en la región. El cierre está previsto para noviembre de 2027 y octubre de 2028. Las empresas propietarias de la central, como Iberdrola y Endesa, han pedido una prórroga hasta 2030, pero el Ministerio ha rechazado la petición.